Mis ojos serán tus ojos y verán para que tú veas. MI sonrisa la lanzaré al sol para que te la devuelva, a ti, su alma dueña. Cada noche volveré a tu corazón, latido que me inunda de esperanza, porque en tu vida recuperé la mía. Contendré la respiración hasta que de nuevo absorba el aire que tu expiras. Pensaré en ti en cada rincón que Punchline, y cada paso que dé será uno más de nuestro camino.
Tengo miedo de olvidarme de mi senda, tengo miedo a que algo me impida volver a la felicidad de tu presencia. Aunque sé que no debería tener miedo, porque nada podrá impedir ya que me quede junto a ti, viva o muerta. Porque hasta tu ausencia eres tú, presencia de tu ausencia, como decía Ortega. Ese hombre que decía que la vida debería ser no un conjunto de éxitos, sino un conjunto de honrados intentos. Tú me has hecho comprender esa frase, y que más allá de Engels y de su condena a perecer a todo lo que existe, me lleva a creer firmemente que hay cosas que no perecen. Nunca, porque son un SIEMPRE.
.jpg)
No hay comentarios:
Publicar un comentario